El determinismo tecnológico: una aproximación conceptual en
vertiente sociológica
El determinismo tecnológico es un concepto al que han sido achacadas diferentes acepciones. Debido a que la sociedad que nos caracteriza a día de hoy está sumergida en un complejo sistema económico que no se puede entender sin mencionar lo tecnológico, conviene hacer una aproximación a esta concepción para saber si nos puede aportar una perspectiva de análisis fructífera en nuestro contexto.
Filosóficamente,
el concepto suele referir a que la tecnología se determina por una lógica
interna exclusivamente; es decir, lo social no influye en ella. Por otro lado,
histórica y sociológicamente consistiría en anclar lo social y explicarlo en
base a los cambios en el terreno tecnocientífico (Diéguez, 2005). Realmente se
trataría de la misma línea, pero en dos direcciones diferentes. Los agentes
siguen siendo lo social y lo tecnológico, pero en un tipo de determinismo, lo
primero no consigue incidir en lo segundo y en el otro, lo segundo incide hasta
niveles hiperbólicos en lo primero. Una tercera vía, que se suele denominar
como determinismo sociológico exploraría la posibilidad
restante: que lo tecnológico se explica en su nivel de desarrollo y avance por
lo social (Aguilar, 2003). Como lo que nos atañe es el concepto de determinismo
tecnológico —en su vertiente sociológica—, podemos explorar este fenómeno
situando su punto de partida en la Ilustración, en la que figuras
representativas ligaron ideas como el progreso y la libertad a la ciencia y a
la técnica (Torres, 2013). En torno a la misma época incluso existía una
literatura que mezclaba ciencia ficción y animismo para sostener la imagen del
hombre sometido a la máquina (Katz, 1998). Marx también cayó en los confines de
este fenómeno, puesto que su análisis de los cambios histórico-sociales está
fijado en su relación con los cambios en modos de producción y ellos, por una
parte, contemplan los avances técnicos realizados: «el molino a brazo os dará
la sociedad con el señor feudal; el molino de vapor, la sociedad con el
capitalismo industrial (Marx, 1972: 161)». Desde otra perspectiva, Ogburn (1922)
también sostuvo que la técnica también influye en el cambio social.
Una
noción blanda de determinismo tecnológico trazaría un vínculo entre la
tecnociencia y su interacción con el contexto social. A partir de los años 30,
esta línea es más popular, de la mano de autores como Robert K. Merton. Otro
personaje, Heilbroner (1996), que antes participaba de una concepción fuerte de
este determinismo, fue fundamental para concretar esta noción. Ella se
caracterizaría por concebir el progreso tecnológico como actividad social. En
ese sentido, la investigación, el desarrollo y la innovación se verían
influidos por lo social, especialmente en cuanto a la dirección de realización,
pero también en cuanto a criterios de adecuación: «…el cambio tecnológico debe ser
compatible con las condiciones sociales existentes, (…) coherentes con la
tecnología circundante (…), [y] con los distintos tipos de instituciones (…)»
(Torres, 2013).
El
determinismo tecnológico, en tanto que comprendido en su versión dura, es útil
pero injusto en su forma de concebir la realidad social. Cae en un
reduccionismo que le quita autonomía a lo social por lo social. Por otro lado,
obviar, ignorar o incluso criticar su versión blanda es una postura difícil de
defender, dado que es evidente que existe una relación entre los
acontecimientos de índole social y los resultado de la producción tecnológica y
científica. Quizá lo más justo es entender esta relación como una
interdependencia, casi desde una perspectiva dialéctica, en la que ambas
realidades se influyen y condicionan —nunca determinan— recíprocamente.
Política y socialmente, las consecuencias que se desprenden de introducir en el
análisis una concepción como la de determinismo tecnológico, son fructíferas,
en tanto que nos permite ahondar más en la comprensión de un sistema que a
veces se resiste a ser agarrado conceptualmente. Además, esta noción posibilita
la ejecución de reflexiones con respecto a nuestro futuro social teniendo en
cuenta precisamente los avances tecnológicos que se encuentran en nuestro
horizonte, a la par que permite imaginar qué futuro tecnocientífico puede
acontecer como respuesta a los sucesos sociales y políticos que nos rodean en
nuestro presente.
María Sancho de Pedro
El determinismo tecnológico: una aproximación conceptual en
vertiente sociológica
Bibliografía
Aguiar, D. (2003). Determinismo tecnológico versus determinismo sociológico: Una revisión conceptual crítica para la superación de estos abordajes. III Jornadas de Sociología de la UNLP, 10 al 12 de diciembre de 2003, La Plata, Argentina. En Memoria Académica.
Diéguez, A. (2005) El determinismo tecnológico:
Indicaciones para su interpretación, Argumentos de Razón Técnica nº8,
Universidad de Málaga.
Torres Albero, C. (2013) La sociedad de la
información y del conocimiento, Panorama Social, nº18, Universidad Autónoma
de Madrid. Las citas se corresponden a las pp. 16 y 17, respectivamente.
Katz, C., (1998). Determinismo tecnológico y
determinismo histórico-social. Redes, V(11), 37-52.
Cómo citar este artículo: SANCHO DE PEDRO, MARÍA. (2023). El determinismo tecnológico: una aproximación conceptual en vertiente sociológica, Numinis Revista de Filosofía, Época I, Año 2, (CL26). ISSN ed. electrónica: 2952-4105. https://www.numinisrevista.com/2023/03/el-determinismo-tecnologico-una.html

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Interesante la cuestión del determinismo tecnológico
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